lunes, 5 de agosto de 2013

Reseña: Fantasmagoría

De la mano de:

Título: Fantasmagoría
Autor: Lewis Carroll
Editorial: Alba
Año de publicación: 2000
Páginas: 80
ISBN: 9788484280624 
Precio: 13'22 €

"Fantasmagoría (1869) es un poema narrativo que cuenta la historia de un hombre de mediana edad cuya casa es encantada por un pequeño fantasma, cordial y poco experimentado, que le cuenta su vida, sus reglas y "etiqueta" por las que se rige la vida de los seres como él, de su misma condición."

OPINIÓN PERSONAL

No sé por qué extraña razón esperaba de Fantasmagoría una narración algo más oscura de a lo que Lewis Carroll nos tiene acostumbrados. Supongo que por el nombre y por el tema de sus alucinaciones y supongo que también en parte por Phantasmagoria: The visions of Lewis Carroll, la película de Marilyn Manson. Cabe decir que ni de lejos es eso.

En Fantasmagoría se nos presenta a un hombre que, a punto de irse a dormir, descubre que su casa está encantada por un joven y simpático espíritu que decide mantener una conversación con él para hablarle sobre todo ese rico universo de los fantasmas, los duendes, los espectros y demás que suelen habitar las casas más viejas. Por supuesto, siguiendo la línea de narración infantil y de sinsentido que acompaña a otras como Alicia en el País de las Maravillas o Silvia y Bruno, jugando también con ese mundo de las hadas, de las brujas, de lo onírico y lo real. Es decir, un poema de divertimento que, a la par, sirve para explicar a un niño que no todo lo que alberga la noche es malo, aunque sí diferente.

La verdad es que la trama no es una cosa que destaque increíblemente, ya que únicamente se habla de ella al inicio y al final, pero sí que tiene un giro dramático inesperado que, por lo menos, nos sacará una sonrisa. El resto del poema nos habla de algo que normalmente uno no se plantea como es la vida de un espíritu más allá de cuando está dando por saco. Así vemos cómo viven, cómo se organizan, por qué se caracteriza cada uno y cuál es la equivalencia entre diferentes culturas. Esto último es cosa de la traducción que, evidentemente, ha aprovechado la existencia de algunos espíritus similares en la cultura ibérica para ello, lo que, sumado a la labor de traducción de la métrica, hacen que, si bien no a nivel argumental, a nivel de traducción sea una obra muy bien trabajada.

La ilustración me recuerda bastante a los grabados de Goya, aunque con un toque mucho más cómico e infantil, sin tanta seriedad de por medio y, según mi parecer, sin tantos dobles fondos, ya que son lo que son y muestran lo que muestran. Eso sí, muchas de las apariciones mencionadas se me hacen algo repetitivas. No cansan, ya que amenizan el relato, pero sí parecen iguales entre sí en algunos casos. De cualquier forma, siempre son divertidas de ver.

No me queda mucho más que decir, así que si os apetece una lectura ligera, cómica, con los clásicos dejes de Carroll y que, además, os ayude a perderle miedo al monstruo bajo vuestra cama, echadle un vistazo a este poema que, como poco, es curioso.


3'5 de 5

lunes, 5 de agosto de 2013

Reseña: Fantasmagoría

De la mano de:

Título: Fantasmagoría
Autor: Lewis Carroll
Editorial: Alba
Año de publicación: 2000
Páginas: 80
ISBN: 9788484280624 
Precio: 13'22 €

"Fantasmagoría (1869) es un poema narrativo que cuenta la historia de un hombre de mediana edad cuya casa es encantada por un pequeño fantasma, cordial y poco experimentado, que le cuenta su vida, sus reglas y "etiqueta" por las que se rige la vida de los seres como él, de su misma condición."

OPINIÓN PERSONAL

No sé por qué extraña razón esperaba de Fantasmagoría una narración algo más oscura de a lo que Lewis Carroll nos tiene acostumbrados. Supongo que por el nombre y por el tema de sus alucinaciones y supongo que también en parte por Phantasmagoria: The visions of Lewis Carroll, la película de Marilyn Manson. Cabe decir que ni de lejos es eso.

En Fantasmagoría se nos presenta a un hombre que, a punto de irse a dormir, descubre que su casa está encantada por un joven y simpático espíritu que decide mantener una conversación con él para hablarle sobre todo ese rico universo de los fantasmas, los duendes, los espectros y demás que suelen habitar las casas más viejas. Por supuesto, siguiendo la línea de narración infantil y de sinsentido que acompaña a otras como Alicia en el País de las Maravillas o Silvia y Bruno, jugando también con ese mundo de las hadas, de las brujas, de lo onírico y lo real. Es decir, un poema de divertimento que, a la par, sirve para explicar a un niño que no todo lo que alberga la noche es malo, aunque sí diferente.

La verdad es que la trama no es una cosa que destaque increíblemente, ya que únicamente se habla de ella al inicio y al final, pero sí que tiene un giro dramático inesperado que, por lo menos, nos sacará una sonrisa. El resto del poema nos habla de algo que normalmente uno no se plantea como es la vida de un espíritu más allá de cuando está dando por saco. Así vemos cómo viven, cómo se organizan, por qué se caracteriza cada uno y cuál es la equivalencia entre diferentes culturas. Esto último es cosa de la traducción que, evidentemente, ha aprovechado la existencia de algunos espíritus similares en la cultura ibérica para ello, lo que, sumado a la labor de traducción de la métrica, hacen que, si bien no a nivel argumental, a nivel de traducción sea una obra muy bien trabajada.

La ilustración me recuerda bastante a los grabados de Goya, aunque con un toque mucho más cómico e infantil, sin tanta seriedad de por medio y, según mi parecer, sin tantos dobles fondos, ya que son lo que son y muestran lo que muestran. Eso sí, muchas de las apariciones mencionadas se me hacen algo repetitivas. No cansan, ya que amenizan el relato, pero sí parecen iguales entre sí en algunos casos. De cualquier forma, siempre son divertidas de ver.

No me queda mucho más que decir, así que si os apetece una lectura ligera, cómica, con los clásicos dejes de Carroll y que, además, os ayude a perderle miedo al monstruo bajo vuestra cama, echadle un vistazo a este poema que, como poco, es curioso.


3'5 de 5