miércoles, 15 de agosto de 2012

Reseña: Androide Karenina

De la mano de:

Título: Androide Karenina
Autor: Lev Tolstói y Ben H. Winters
Editorial: Umbriel
Año de publicación: 2011
Páginas: 640
ISBN: 9788489367913
Precio: 21,00 €

"Para muchos, Ana Karenina es la novela más grande de la Historia. Ahora, la memorable saga de amor y traiciones se transporta a una Rusia decimonónica mucho más asombrosa: un universo que retumba con potentes motores alimentados a groznio, donde las jóvenes bailan suspendidas en el aire, donde unos lobos mecánicos combaten junto a los soldados más valientes, y donde unos robots milagrosos y adorables hacen compañía a todos los que pertenecen a la alta sociedad. Desesperada por forjarse su propio destino en esta sociedad tecnologizada, la audaz Ana Karenina deja atrás un matrimonio sin amor y, acompañada de su androide, se zambulle en las aguas de la pasión junto al atractivo conde Vronsky. Pero cuando su escandaloso romance se ve envuelto en las malvadas intrigas de unos futuristas villanos, se produce un caos que amenaza con destruir sus vidas, sus familias y, quizás, todo el planeta Tierra."

OPINIÓN PERSONAL

"Todos los robots que funcionan se parecen entre sí; pero cada robot que deja de funcionar falla por un motivo específico". Así abre Ben H. Winters su propia revisión del clásico de Tolstói. Desde luego, Androide Karenina no dejará indiferente a nadie que lo lea. La trama general nos sumerge en un siglo XIX ruso donde se ha descubierto el groznio, una fuente de energía alternativa que permite, ya no sólo el abastecimiento de las fábricas, sino la creación de androides de diferentes categorías: Desde ratones con los que entretener a las mascotas, hasta institutrices para los niños o incluso los Categoría III, acompañantes personales para todos aquellos que puedan permitírselo, los cuales pueden incluso grabar momentos de tu vida para verlos posteriormente o enviar mensajes sin necesidad de moverte del asiento de tu casa. En definitiva, Androide Karenina es una novela steampunk en toda regla.

Supongo que para la trama general debe partirse de la novela de Tolstói, una mujer casada con un alto cargo ministerial con demasiadas aspiraciones políticas que hacen que deje de lado a su esposa. Así, Ana Karenina se siente sola, y termina enamorándose del conde Vronsky (tranquilos, no hay spoiler, esto son las primeras páginas). Puede parecer un detonante como otro cualquiera, pero cuando las máquinas empiezan a afectar a la calidad de vida del ser humano, todo esto cambia por completo. A ello hay que sumar la aparición de la religión que se forma en torno a los Ilustres Visitantes, una serie de alienígenas que llegarán a la Tierra para salvar a la humanidad. O eso cree la alta nobleza rusa. Aunque todos estos asuntos tardan en arrancar y hacen que la primera parte sea algo lenta, poco a poco las piezas del puzzle irán encajando y darán un giro muy dramático cuando por fin los androides empiecen a tener voz propia en toda esta historia.

Aunque no soy muy partidario de algunos de los personajes, porque me irritan demasiado, como Kitty Scherbatsky (aunque terminé cogiéndole cariño), me gusta el hecho de que ninguno sea perfecto, a excepción del malo, que es el malo redondo. Sólo por él merece la pena leer la novela. Todos tienen esa dualidad del bien y el mal, el luchar por su familia o inclinarse ante la madre Rusia, pensar en sí mismos o en cómo serán acogidos en la sociedad, el trabajo duro o la comodidad de un androide... Me gusta también el hecho de que se vea una ligera introducción de cómo, por un lado, muestran la comodidad del androide, que evita algunos trabajos considerados denigrantes para el ser humano, pero, por otro lado, quitan el trabajo duro que dignifica al hombre. Es también una breve introducción a la Revolución Rusa histórica, algo que me sorprendió gratamente.


Como añadido, a lo largo de la novela podemos ir encontrando algunas ilustraciones que me llaman bastante la atención, pero creo que es cuestión de ir observándolas con detenimiento, así que como buen cotilla, decidí echarles un vistazo rápido cuando tuve el libro entre mis manos, una segunda vez mientras leía y una tercera vez cuando por fin había terminado. En ese tercer vistazo me han gustado mucho más que la segunda vez, ya que tampoco quería interrumpirme la lectura, pero sirven muy bien para ubicarte y ponerles cara a los personajes, así como a los androides, que algunos son curiosos cuanto menos.

Voy a cerrar diciendo que la novela, aunque lenta en el comienzo, es bastante amena en su lectura. Además, la trama, que en un principio parece una simple novela de amor en una Rusia retrofuturista, termina siendo una lucha social, el hombre contra la máquina, el bien contra el mal, lo conocido contra lo desconocido... No soy un ávido lector de este tipo de literatura de ciencia ficción con grandes maquinarias, alienígenas o viajes temporales, pero en este caso tengo que reconocer que me ha convencido.

3'5 de 5

miércoles, 15 de agosto de 2012

Reseña: Androide Karenina

De la mano de:

Título: Androide Karenina
Autor: Lev Tolstói y Ben H. Winters
Editorial: Umbriel
Año de publicación: 2011
Páginas: 640
ISBN: 9788489367913
Precio: 21,00 €

"Para muchos, Ana Karenina es la novela más grande de la Historia. Ahora, la memorable saga de amor y traiciones se transporta a una Rusia decimonónica mucho más asombrosa: un universo que retumba con potentes motores alimentados a groznio, donde las jóvenes bailan suspendidas en el aire, donde unos lobos mecánicos combaten junto a los soldados más valientes, y donde unos robots milagrosos y adorables hacen compañía a todos los que pertenecen a la alta sociedad. Desesperada por forjarse su propio destino en esta sociedad tecnologizada, la audaz Ana Karenina deja atrás un matrimonio sin amor y, acompañada de su androide, se zambulle en las aguas de la pasión junto al atractivo conde Vronsky. Pero cuando su escandaloso romance se ve envuelto en las malvadas intrigas de unos futuristas villanos, se produce un caos que amenaza con destruir sus vidas, sus familias y, quizás, todo el planeta Tierra."

OPINIÓN PERSONAL

"Todos los robots que funcionan se parecen entre sí; pero cada robot que deja de funcionar falla por un motivo específico". Así abre Ben H. Winters su propia revisión del clásico de Tolstói. Desde luego, Androide Karenina no dejará indiferente a nadie que lo lea. La trama general nos sumerge en un siglo XIX ruso donde se ha descubierto el groznio, una fuente de energía alternativa que permite, ya no sólo el abastecimiento de las fábricas, sino la creación de androides de diferentes categorías: Desde ratones con los que entretener a las mascotas, hasta institutrices para los niños o incluso los Categoría III, acompañantes personales para todos aquellos que puedan permitírselo, los cuales pueden incluso grabar momentos de tu vida para verlos posteriormente o enviar mensajes sin necesidad de moverte del asiento de tu casa. En definitiva, Androide Karenina es una novela steampunk en toda regla.

Supongo que para la trama general debe partirse de la novela de Tolstói, una mujer casada con un alto cargo ministerial con demasiadas aspiraciones políticas que hacen que deje de lado a su esposa. Así, Ana Karenina se siente sola, y termina enamorándose del conde Vronsky (tranquilos, no hay spoiler, esto son las primeras páginas). Puede parecer un detonante como otro cualquiera, pero cuando las máquinas empiezan a afectar a la calidad de vida del ser humano, todo esto cambia por completo. A ello hay que sumar la aparición de la religión que se forma en torno a los Ilustres Visitantes, una serie de alienígenas que llegarán a la Tierra para salvar a la humanidad. O eso cree la alta nobleza rusa. Aunque todos estos asuntos tardan en arrancar y hacen que la primera parte sea algo lenta, poco a poco las piezas del puzzle irán encajando y darán un giro muy dramático cuando por fin los androides empiecen a tener voz propia en toda esta historia.

Aunque no soy muy partidario de algunos de los personajes, porque me irritan demasiado, como Kitty Scherbatsky (aunque terminé cogiéndole cariño), me gusta el hecho de que ninguno sea perfecto, a excepción del malo, que es el malo redondo. Sólo por él merece la pena leer la novela. Todos tienen esa dualidad del bien y el mal, el luchar por su familia o inclinarse ante la madre Rusia, pensar en sí mismos o en cómo serán acogidos en la sociedad, el trabajo duro o la comodidad de un androide... Me gusta también el hecho de que se vea una ligera introducción de cómo, por un lado, muestran la comodidad del androide, que evita algunos trabajos considerados denigrantes para el ser humano, pero, por otro lado, quitan el trabajo duro que dignifica al hombre. Es también una breve introducción a la Revolución Rusa histórica, algo que me sorprendió gratamente.


Como añadido, a lo largo de la novela podemos ir encontrando algunas ilustraciones que me llaman bastante la atención, pero creo que es cuestión de ir observándolas con detenimiento, así que como buen cotilla, decidí echarles un vistazo rápido cuando tuve el libro entre mis manos, una segunda vez mientras leía y una tercera vez cuando por fin había terminado. En ese tercer vistazo me han gustado mucho más que la segunda vez, ya que tampoco quería interrumpirme la lectura, pero sirven muy bien para ubicarte y ponerles cara a los personajes, así como a los androides, que algunos son curiosos cuanto menos.

Voy a cerrar diciendo que la novela, aunque lenta en el comienzo, es bastante amena en su lectura. Además, la trama, que en un principio parece una simple novela de amor en una Rusia retrofuturista, termina siendo una lucha social, el hombre contra la máquina, el bien contra el mal, lo conocido contra lo desconocido... No soy un ávido lector de este tipo de literatura de ciencia ficción con grandes maquinarias, alienígenas o viajes temporales, pero en este caso tengo que reconocer que me ha convencido.

3'5 de 5