lunes, 20 de agosto de 2012

Consultas con la almohada: Ser culto

Hoy venimos a estrenar nueva sección: "Consultas con la almohada". Aquí hablaremos un poco de lo que nos pase por la cabeza, de lo que nos hace reflexionar. En este caso, de ser culto. Esto viene a raíz de un comentario que leímos en Youtube en el que el usuario en cuestión decía que, si él había entendido bien, los IMM eran vídeos de una serie de chicas (lo cual ya me excluye para poder hacer un IMM) que mostraban sus libros de pésimo gusto literario. Inmediatamente preguntaba que si no habían estudiado literatura en el colegio y se lamentaba de que se tuvieran que talar árboles para imprimir eso. Para finalizar, les proponía leer clásicos como Dostoyevski, Baudelaire, Cervantes, Shakespeare... Si no les estallaba el cerebro, claro. Todo esto fue dicho por una misma persona en un mismo comentario.

Tengo que decir que me indignó (y me indigna) de una manera increíble. Imagino que os habréis fijado en los libros que reseño, y muchos tienen referencias al siglo XIX, así que, por si no lo habéis intuido ya, me gusta devorar algún clásico de vez en cuando, algo de Bram Stoker, de Oscar Wilde, de Conan Doyle... Lo que imagino que para ese señor (por llamarlo algo) será literatura de calidad, pero también disfruto leyendo Oblivion, Androide Karenina o El ángel más tonto del mundo. Tengo que reconocer que hay mucha gente "pava" que puede pensar que Sherlock Holmes existe a partir de la última versión cinematográfica con Robert Downey Jr. o que el monstruo de Frankenstein es parte del imaginario colectivo, sin conocer la obra de Mary Shelley, pero chico... Serán las menos, o puede que no, pero aún así, medir la cultura de una persona por las lecturas que muestra en un vídeo de Youtube me parece más que nefasto, y más teniendo en cuenta el precio que alcanza un libro hoy en día. Quiero decir, habrá bloggers que hayan estudiado filología inglesa y lean literatura juvenil española. O tengo amigos que, aún estudiando filología hispánica, no han leído la obra completa de Cervantes porque prefieren devorar la ciencia ficción de Stephen King. ¿Eso es delito? Porque creo que no.

De todas formas, tampoco se ha parado nadie a pensar que, puede que no de aquí a diez años, pero quien sabe si dentro de dos o tres siglos Juego de tronos será el nuevo Amadís de Gaula, o Christopher Moore el nuevo José Zorrilla, o que Luar na Lubre, por tirar al campo de la música, sea la versión grupal de un nuevo Debussy. Creo que en muchos casos se está ninguneando la literatura si no es algo aprobado de forma masiva, como sucede con la obra de George R. R. Martin, que al ser algo que parece más inclinado al público adulto y ser algo que en general gusta, parece que no se recrimina socialmente. Pero leer algo como Orgullo y prejuicio y zombis, Abraham Lincoln, cazador de vampiros o algo más del estilo de Blue Jeans o la saga de Cazadores de sombras, fuera de la opinión personal que pueda tener sobre estas obras, está bajo pena de crítica social por no ser lo más común.

Como sucede en todos los ámbitos, lo que se sale de la norma es tomado por raro, pero algún día, muchos de estos libros pasarán a la historia. Entonces podré ver desde mi tumba cómo mis bisnietos se ríen de los suyos porque posiblemente tampoco conozcan la elitista literatura de su bisabuelo criticón.

lunes, 20 de agosto de 2012

Consultas con la almohada: Ser culto

Hoy venimos a estrenar nueva sección: "Consultas con la almohada". Aquí hablaremos un poco de lo que nos pase por la cabeza, de lo que nos hace reflexionar. En este caso, de ser culto. Esto viene a raíz de un comentario que leímos en Youtube en el que el usuario en cuestión decía que, si él había entendido bien, los IMM eran vídeos de una serie de chicas (lo cual ya me excluye para poder hacer un IMM) que mostraban sus libros de pésimo gusto literario. Inmediatamente preguntaba que si no habían estudiado literatura en el colegio y se lamentaba de que se tuvieran que talar árboles para imprimir eso. Para finalizar, les proponía leer clásicos como Dostoyevski, Baudelaire, Cervantes, Shakespeare... Si no les estallaba el cerebro, claro. Todo esto fue dicho por una misma persona en un mismo comentario.

Tengo que decir que me indignó (y me indigna) de una manera increíble. Imagino que os habréis fijado en los libros que reseño, y muchos tienen referencias al siglo XIX, así que, por si no lo habéis intuido ya, me gusta devorar algún clásico de vez en cuando, algo de Bram Stoker, de Oscar Wilde, de Conan Doyle... Lo que imagino que para ese señor (por llamarlo algo) será literatura de calidad, pero también disfruto leyendo Oblivion, Androide Karenina o El ángel más tonto del mundo. Tengo que reconocer que hay mucha gente "pava" que puede pensar que Sherlock Holmes existe a partir de la última versión cinematográfica con Robert Downey Jr. o que el monstruo de Frankenstein es parte del imaginario colectivo, sin conocer la obra de Mary Shelley, pero chico... Serán las menos, o puede que no, pero aún así, medir la cultura de una persona por las lecturas que muestra en un vídeo de Youtube me parece más que nefasto, y más teniendo en cuenta el precio que alcanza un libro hoy en día. Quiero decir, habrá bloggers que hayan estudiado filología inglesa y lean literatura juvenil española. O tengo amigos que, aún estudiando filología hispánica, no han leído la obra completa de Cervantes porque prefieren devorar la ciencia ficción de Stephen King. ¿Eso es delito? Porque creo que no.

De todas formas, tampoco se ha parado nadie a pensar que, puede que no de aquí a diez años, pero quien sabe si dentro de dos o tres siglos Juego de tronos será el nuevo Amadís de Gaula, o Christopher Moore el nuevo José Zorrilla, o que Luar na Lubre, por tirar al campo de la música, sea la versión grupal de un nuevo Debussy. Creo que en muchos casos se está ninguneando la literatura si no es algo aprobado de forma masiva, como sucede con la obra de George R. R. Martin, que al ser algo que parece más inclinado al público adulto y ser algo que en general gusta, parece que no se recrimina socialmente. Pero leer algo como Orgullo y prejuicio y zombis, Abraham Lincoln, cazador de vampiros o algo más del estilo de Blue Jeans o la saga de Cazadores de sombras, fuera de la opinión personal que pueda tener sobre estas obras, está bajo pena de crítica social por no ser lo más común.

Como sucede en todos los ámbitos, lo que se sale de la norma es tomado por raro, pero algún día, muchos de estos libros pasarán a la historia. Entonces podré ver desde mi tumba cómo mis bisnietos se ríen de los suyos porque posiblemente tampoco conozcan la elitista literatura de su bisabuelo criticón.