jueves, 29 de mayo de 2014

Reseña: Cuentos completos

De la mano de:

Título: Cuentos completos
Autor: Charles Perrault
Editorial: Alianza
Año de publicación: 2005
Páginas: 184
ISBN: 9788420637501
Precio: 8,80 €

"Entre los cientos de cuentos infantiles que a lo largo del tiempo ha ido acumulando el acervo occidental, varios de los que han alcanzado mayor fortuna y universal difusión son sin duda los que escribiera el francés CHARLES PERRAULT (1628-1703). Provenientes de tradiciones mucho más antiguas, y poseedores todos ellos de algunos de los rasgos y símbolos inherentes a este tipo de narraciones que se remontan a los albores de la humanidad, estos CUENTOS COMPLETOS -que ilustran algunos de los hermosos grabados que Gustavo Doré realizara para ilustrarlos en el siglo xix- incluyen tanto los celebérrimos «Cuentos de antaño», que comprenden «La Bella Durmiente del bosque», «Caperucita Roja», «Barba Azul», «Maese Gato o el Gato con Botas», «Las hadas», «Cenicienta o el zapatito de cristal», «Riquete el del Copete» y «Pulgarcito», como.sus cuentos en verso («Grisélidis», «Piel de Asno» y «Los deseos ridículos»)."

OPINIÓN PERSONAL

La verdad es que ahora que estoy metido de lleno en este cuento de los cuentos populares me estoy dando cuenta que es cada vez más complicado encontrar obras completas de autores, ya que al final terminan por ser, no sólo recopilaciones de algunos de sus relatos más populares ilustrados por nuevos autores, cosa que no me parece en absoluto mal, sino, en su mayoría, versiones adaptadas de los relatos originales (que, por cierto, no son ni la mitad de macabros de lo que les gustaría a muchos por internet). La cuestión es que al final, por un lado o por otro, terminan por nunca ver la luz las obras originales, pero, una vez más, Anaya ha conseguido salvar el día.

Todo el mundo ha oído hablar de Charles Perrault en algún punto de su vida, o al menos de algunos de sus cuentos, y es que aunque su producción no es excesivamente grande, y más si tenemos en cuenta su negativa a publicar algunos relatos como propios por miedo a perder su prestigio como escritor, sí es una de las más significativas en el mundo de los relatos populares y los cuentos de hadas. En este punto suelo hablar del estilo de la narrativa, de la facilidad para leer al autor, de su fluidez para las descripciones... Pero creo que esta vez voy a prescindir de ello, y es que, aunque no tiene desperdicio, son relatos breves, y cada uno de ellos merecería su propio análisis.
Sin embargo, quiero destacar especialmente la edición de Alianza, y es que de nuevo han logrado llevar unas pocas páginas a algo que trasciende más allá de unos relatos o de un autor, han convertido esta obra en un conjunto de vidas, en cartas entre Perrault y algunos de sus amigos, en conversaciones sobre cómo debe o cómo no debe escribir un relato, en charlas de sobremesa que consigue introducirte poco a poco hasta estar sentado con ellos. Y para eso no hace falta inventar una narrativa que sirva como hilo conductor, sino una buena labor de investigación que incluya sus cartas a tal o cual noble contándole cómo su amigo le decía que hiciera esto, que era de su agrado, y no como lo que le decía su interlocutor, que para él no tenía sentido alguno. Así, antes de cada relato, en caso necesario, son las propias palabras de su autor las que nos ayudan a comprender para quién estaba escrito, su relación con dicha persona, cómo quiere que se entienda el relato... En definitiva, Cuentos completos es Perrault en estado puro.


En cuanto a la ilustración de Doré, no cabe mucho que comentar, ya que son archiconocidas sus imágenes de Caperucita Roja o del ogro de Pulgarcito, y si bien algunas de las restantes bien podrían pasar por obras del arte más clásico, se convierten todas ellas en un alarde de virtuosismo y detallismo por parte de su autor, que hace que cada milímetro de la ilustración merezca la pena ser observado con detalle por su simple complejidad o su complicada simplicidad. Eso sí, tengo que reconocer que no me hubiera importado en absoluto encontrar una recopilación completa de las ilustraciones de este autor, y es que, juraría, que es parte del gran encanto de su aportación.

Creo que queda bastante claro mi admiración por esta obra, y es que aunque ni siquiera llega a las 200 páginas, creo que es una de las grandes habilidades de los sellos de Anaya la que hace que unas pocas páginas se conviertan en un disfrute literario y en un ensayo de investigación.

4 de 5

1 comentario:

Tamara López dijo...

Hola :D
Me encantan los libros de cuentos y este no lo conocía. Gracias por tu reseña, me lo apunto.
Besos ^^

jueves, 29 de mayo de 2014

Reseña: Cuentos completos

De la mano de:

Título: Cuentos completos
Autor: Charles Perrault
Editorial: Alianza
Año de publicación: 2005
Páginas: 184
ISBN: 9788420637501
Precio: 8,80 €

"Entre los cientos de cuentos infantiles que a lo largo del tiempo ha ido acumulando el acervo occidental, varios de los que han alcanzado mayor fortuna y universal difusión son sin duda los que escribiera el francés CHARLES PERRAULT (1628-1703). Provenientes de tradiciones mucho más antiguas, y poseedores todos ellos de algunos de los rasgos y símbolos inherentes a este tipo de narraciones que se remontan a los albores de la humanidad, estos CUENTOS COMPLETOS -que ilustran algunos de los hermosos grabados que Gustavo Doré realizara para ilustrarlos en el siglo xix- incluyen tanto los celebérrimos «Cuentos de antaño», que comprenden «La Bella Durmiente del bosque», «Caperucita Roja», «Barba Azul», «Maese Gato o el Gato con Botas», «Las hadas», «Cenicienta o el zapatito de cristal», «Riquete el del Copete» y «Pulgarcito», como.sus cuentos en verso («Grisélidis», «Piel de Asno» y «Los deseos ridículos»)."

OPINIÓN PERSONAL

La verdad es que ahora que estoy metido de lleno en este cuento de los cuentos populares me estoy dando cuenta que es cada vez más complicado encontrar obras completas de autores, ya que al final terminan por ser, no sólo recopilaciones de algunos de sus relatos más populares ilustrados por nuevos autores, cosa que no me parece en absoluto mal, sino, en su mayoría, versiones adaptadas de los relatos originales (que, por cierto, no son ni la mitad de macabros de lo que les gustaría a muchos por internet). La cuestión es que al final, por un lado o por otro, terminan por nunca ver la luz las obras originales, pero, una vez más, Anaya ha conseguido salvar el día.

Todo el mundo ha oído hablar de Charles Perrault en algún punto de su vida, o al menos de algunos de sus cuentos, y es que aunque su producción no es excesivamente grande, y más si tenemos en cuenta su negativa a publicar algunos relatos como propios por miedo a perder su prestigio como escritor, sí es una de las más significativas en el mundo de los relatos populares y los cuentos de hadas. En este punto suelo hablar del estilo de la narrativa, de la facilidad para leer al autor, de su fluidez para las descripciones... Pero creo que esta vez voy a prescindir de ello, y es que, aunque no tiene desperdicio, son relatos breves, y cada uno de ellos merecería su propio análisis.
Sin embargo, quiero destacar especialmente la edición de Alianza, y es que de nuevo han logrado llevar unas pocas páginas a algo que trasciende más allá de unos relatos o de un autor, han convertido esta obra en un conjunto de vidas, en cartas entre Perrault y algunos de sus amigos, en conversaciones sobre cómo debe o cómo no debe escribir un relato, en charlas de sobremesa que consigue introducirte poco a poco hasta estar sentado con ellos. Y para eso no hace falta inventar una narrativa que sirva como hilo conductor, sino una buena labor de investigación que incluya sus cartas a tal o cual noble contándole cómo su amigo le decía que hiciera esto, que era de su agrado, y no como lo que le decía su interlocutor, que para él no tenía sentido alguno. Así, antes de cada relato, en caso necesario, son las propias palabras de su autor las que nos ayudan a comprender para quién estaba escrito, su relación con dicha persona, cómo quiere que se entienda el relato... En definitiva, Cuentos completos es Perrault en estado puro.


En cuanto a la ilustración de Doré, no cabe mucho que comentar, ya que son archiconocidas sus imágenes de Caperucita Roja o del ogro de Pulgarcito, y si bien algunas de las restantes bien podrían pasar por obras del arte más clásico, se convierten todas ellas en un alarde de virtuosismo y detallismo por parte de su autor, que hace que cada milímetro de la ilustración merezca la pena ser observado con detalle por su simple complejidad o su complicada simplicidad. Eso sí, tengo que reconocer que no me hubiera importado en absoluto encontrar una recopilación completa de las ilustraciones de este autor, y es que, juraría, que es parte del gran encanto de su aportación.

Creo que queda bastante claro mi admiración por esta obra, y es que aunque ni siquiera llega a las 200 páginas, creo que es una de las grandes habilidades de los sellos de Anaya la que hace que unas pocas páginas se conviertan en un disfrute literario y en un ensayo de investigación.

4 de 5

1 comentario:

Tamara López dijo...

Hola :D
Me encantan los libros de cuentos y este no lo conocía. Gracias por tu reseña, me lo apunto.
Besos ^^