domingo, 19 de abril de 2015

Reseña: Un viaje llamado vida

De la mano de

Título: Un viaje llamado vida
Autor: Banana Yoshimoto
Editorial: Satori
Año de publicación: 2014
Páginas: 208
ISBN: 9788494239021
Precio: 17€

"Un viaje al mundo íntimo de Banana Yoshimoto, la autora que ha seducido a millones de lectores en todo el mundo. La vida es un viaje que se compone de recuerdos. Y un viaje, por más terrible que sea, es capaz de transformarse, al recordarlo, en algo maravilloso. Banana Yoshimoto reconstruye las emociones de la existenci a (promesas y encuentros, felicidad, sorpresas, melancolía, dolor) a partir de un aroma, de un sabor, del efecto de unas luces o del rumor de la lluvia y del viento. De su mano viajamos al cosquilleo del primer amor, a las pirámides de Egipto, al Tokio de los años 70, al descubrimiento de la maternidad. Una planta de romero nos traslada de un minúsculo apartamento en Tokio a una brillante puesta de sol en Sicilia y un recipiente lleno de algas propiciará la oportunidad de explorar el dolor de una pérdida. En Un viaje llamado vida, La autora repasa personales y evocadores fragmentos que atesora en su memoria, alejados de coordenadas reconocibles. Con sutileza y maestría, sus pensamientos fluyen libres hasta el centro de su mundo literario. Yoshimoto nos invita a adueñarnos «de nuestro propio viaje» y a mantener la fe, porque aquello que queda al final del más difícil de los viajes es el reflejo en nuestra memoria de un único día vivido."

OPINIÓN PERSONAL

En primer lugar, agradecerle a la editorial Satori el envío de este ejemplar al que le tenía bastantes ganas para poder conocer alguna obra de Banana Yoshimoto, una autora que me llama bastante la atención por lo que he podido averiguar sobre ella. La verdad es que su forma de expresarse y de escribir (aunque este sea un libro un poco diferente) me han encantado, y seguramente esta no sea la última novela que caiga en mis manos escrita por esta autora.

No podemos considerar este libro como una novela al uso, la propia autora lo califica de un ensayo, si bien, no deja de tener un ingrediente novelado. Personalmente, me ha recordado bastante a El libro de la almohada por su estructura y por lo que cuenta: en estos casos, sus autoras se dedican a narran de forma novelesca y cuidada diferentes anécdotas de su vida, hablar de sus recuerdos, cosas que les gustan y que les han pasado, igualmente, plasman sus sentimientos y conclusiones ante la vida, sus opiniones tanto de temas concretos y mucho más banales, como otros mucho más complejos. En resumidas cuentas, Yoshimoto recopila toda una serie de experiencias, recuerdos y opiniones en torno a la temática de los viajes relacionados con el discurrir de la vida y los recuerdos, pues para la autora, no hay nada tan fundamental como los mismos, atesorar todos los recuerdos que sea posible, buenos y malos, porque es lo que siempre nos quedaá y nadie nos podrá quitar.

Lo primero que he de decir de este libro es que es bastante ameno y divertido. No sé como lo hace Yoshimoto, pero consigue acercarse a sus lectores, que se identifiquen con ella y se sientan como si realmente ella misma les estiviera contando las diferentes anécdotas que guarda este libro entre sus páginas. Encontraremos todo tipo de historias, algunas muy simples y quizás un poco "estúpidas" (en el sentido de que más de uno puede preguntarse poqué incluir esa narración si lo que cuenta es simple y no tiene importancia), pero para la autora todas tienen valor, y por eso las recoge. Banana nos acerca a su mundo, nos presenta a sus amigos y compañeros, su familia, incluso a sus mascotas. La obra se estructura en varias partes, y en mi caso he querido ver una cierta temática en cada una de ellas, que nos lleva desde lo más alegre y despreocupado hasta la muerte y pérdida (destaco la historia de la perrita de Yoshimoto, por poder identificarme con ella e incluso llegar a emocionarme con la misma).
La forma de escribir de esta autora la verdad es que me ha encantado, es concisa cuando tiene que serlo, amenos cuando debe y solemne cuando es necesario. Se adapta a todo tipo de situaciones transmitiendo sus propios sentimientos a través de las palabras y generando en el lector una sensación similar, algo que ayuda a recoger nuestros propios recuerdos y valorarlos como realmente se merecen.
Igualmente, todas estas pequeñas historias están escritas en desorden (salvo ese pequeño esquema que me ha parecido percibir, en mi caso), por lo que tan pronto conoceremos a una narradora joven y despreocupada, como a otra de mayor edad que tiene un hijo. Sobre todo, un punto en común que vamos a encontrar prácticamente en todo el libro es el tema del viaje, tanto al exrtranjero como a distintas zonas de Japón, allí se sitúan las aventuras y desventuras de la autora, además de los lazos y relaciones que va a ir estableciendo, que pueden romperse y que pueden desaparecer.

No puedo dejar de destacar incluso el epílogo del libro, en el que Banana vuelve a incidir en una de las tantas ideas que pueblan la novela: el valor de los recuerdos y la importancia de atesorarlos. También nos remite a distintas partes de la obra, episodios y objetos que tienen cierta importancia y que también están relacionados con lo anteriormente expuesto, los recuerdos como un pilar fundamental, al fin y al cabo, esta obra no deja de ser una recopilación y plasmación de los mismos.

En resumidas cuentas, esta ha sido una lectura trepidante, amena y divertida, con un final mucho más solemne que nos habla del ciclo de la vida y la diversidad de experiecias que podemos encontrar en la misma.

4,5 de 5

domingo, 19 de abril de 2015

Reseña: Un viaje llamado vida

De la mano de

Título: Un viaje llamado vida
Autor: Banana Yoshimoto
Editorial: Satori
Año de publicación: 2014
Páginas: 208
ISBN: 9788494239021
Precio: 17€

"Un viaje al mundo íntimo de Banana Yoshimoto, la autora que ha seducido a millones de lectores en todo el mundo. La vida es un viaje que se compone de recuerdos. Y un viaje, por más terrible que sea, es capaz de transformarse, al recordarlo, en algo maravilloso. Banana Yoshimoto reconstruye las emociones de la existenci a (promesas y encuentros, felicidad, sorpresas, melancolía, dolor) a partir de un aroma, de un sabor, del efecto de unas luces o del rumor de la lluvia y del viento. De su mano viajamos al cosquilleo del primer amor, a las pirámides de Egipto, al Tokio de los años 70, al descubrimiento de la maternidad. Una planta de romero nos traslada de un minúsculo apartamento en Tokio a una brillante puesta de sol en Sicilia y un recipiente lleno de algas propiciará la oportunidad de explorar el dolor de una pérdida. En Un viaje llamado vida, La autora repasa personales y evocadores fragmentos que atesora en su memoria, alejados de coordenadas reconocibles. Con sutileza y maestría, sus pensamientos fluyen libres hasta el centro de su mundo literario. Yoshimoto nos invita a adueñarnos «de nuestro propio viaje» y a mantener la fe, porque aquello que queda al final del más difícil de los viajes es el reflejo en nuestra memoria de un único día vivido."

OPINIÓN PERSONAL

En primer lugar, agradecerle a la editorial Satori el envío de este ejemplar al que le tenía bastantes ganas para poder conocer alguna obra de Banana Yoshimoto, una autora que me llama bastante la atención por lo que he podido averiguar sobre ella. La verdad es que su forma de expresarse y de escribir (aunque este sea un libro un poco diferente) me han encantado, y seguramente esta no sea la última novela que caiga en mis manos escrita por esta autora.

No podemos considerar este libro como una novela al uso, la propia autora lo califica de un ensayo, si bien, no deja de tener un ingrediente novelado. Personalmente, me ha recordado bastante a El libro de la almohada por su estructura y por lo que cuenta: en estos casos, sus autoras se dedican a narran de forma novelesca y cuidada diferentes anécdotas de su vida, hablar de sus recuerdos, cosas que les gustan y que les han pasado, igualmente, plasman sus sentimientos y conclusiones ante la vida, sus opiniones tanto de temas concretos y mucho más banales, como otros mucho más complejos. En resumidas cuentas, Yoshimoto recopila toda una serie de experiencias, recuerdos y opiniones en torno a la temática de los viajes relacionados con el discurrir de la vida y los recuerdos, pues para la autora, no hay nada tan fundamental como los mismos, atesorar todos los recuerdos que sea posible, buenos y malos, porque es lo que siempre nos quedaá y nadie nos podrá quitar.

Lo primero que he de decir de este libro es que es bastante ameno y divertido. No sé como lo hace Yoshimoto, pero consigue acercarse a sus lectores, que se identifiquen con ella y se sientan como si realmente ella misma les estiviera contando las diferentes anécdotas que guarda este libro entre sus páginas. Encontraremos todo tipo de historias, algunas muy simples y quizás un poco "estúpidas" (en el sentido de que más de uno puede preguntarse poqué incluir esa narración si lo que cuenta es simple y no tiene importancia), pero para la autora todas tienen valor, y por eso las recoge. Banana nos acerca a su mundo, nos presenta a sus amigos y compañeros, su familia, incluso a sus mascotas. La obra se estructura en varias partes, y en mi caso he querido ver una cierta temática en cada una de ellas, que nos lleva desde lo más alegre y despreocupado hasta la muerte y pérdida (destaco la historia de la perrita de Yoshimoto, por poder identificarme con ella e incluso llegar a emocionarme con la misma).
La forma de escribir de esta autora la verdad es que me ha encantado, es concisa cuando tiene que serlo, amenos cuando debe y solemne cuando es necesario. Se adapta a todo tipo de situaciones transmitiendo sus propios sentimientos a través de las palabras y generando en el lector una sensación similar, algo que ayuda a recoger nuestros propios recuerdos y valorarlos como realmente se merecen.
Igualmente, todas estas pequeñas historias están escritas en desorden (salvo ese pequeño esquema que me ha parecido percibir, en mi caso), por lo que tan pronto conoceremos a una narradora joven y despreocupada, como a otra de mayor edad que tiene un hijo. Sobre todo, un punto en común que vamos a encontrar prácticamente en todo el libro es el tema del viaje, tanto al exrtranjero como a distintas zonas de Japón, allí se sitúan las aventuras y desventuras de la autora, además de los lazos y relaciones que va a ir estableciendo, que pueden romperse y que pueden desaparecer.

No puedo dejar de destacar incluso el epílogo del libro, en el que Banana vuelve a incidir en una de las tantas ideas que pueblan la novela: el valor de los recuerdos y la importancia de atesorarlos. También nos remite a distintas partes de la obra, episodios y objetos que tienen cierta importancia y que también están relacionados con lo anteriormente expuesto, los recuerdos como un pilar fundamental, al fin y al cabo, esta obra no deja de ser una recopilación y plasmación de los mismos.

En resumidas cuentas, esta ha sido una lectura trepidante, amena y divertida, con un final mucho más solemne que nos habla del ciclo de la vida y la diversidad de experiecias que podemos encontrar en la misma.

4,5 de 5